Como un torbellino y una vez más, empezamos un nuevo año… acaso no viene siendo más que una división administrativa? Pues tal vez sí, pero no, necesitamos parar y hacer balance. Necesitamos evaluar y marcar nuevas metas. Necesitamos sentir que empieza algo nuevo, que la vida nos da una nueva posibilidad, una posibilidad para cambiar.
Y me encanta sentir la ilusión que pone la gente en estas fechas, me encantan las treguas, me encantan los borrones, las cuentas y las nuevas. Me encanta contagiarme de la alegría de empezar, de estrenar, de renovarnos. Pero una sombra negra me atenaza cuando rasco un poco, miro más allá de las caras resacosas que compran churros a las 8 de la mañana, de las medias negras, llenas de tomates y los tacones que enternecen las figuras llenas de confeti y cotillón.
Pienso que la palabra ‘mejor’ se diluye en copas de champagne que nos dejan dolor de cabeza el día antes de volver a nuestras respectivas vidas. Resacas de realidad.
Si algo he aprendido en 2009, es que el cambio reside en el desafío diario de nuestras convicciones, en la construccion de metas sobre nuestros castillos de nubes. El 2009 me hizo cuestionarme todo mi yo, todo mi universo.
De repente, un golpe de Estado,
de repente, se cae la invulnerabilidad a la que creías tener derecho,
de repente, la injusticia es bastante más que que el abono de metro valga 9 euros,
de repente, te das cuenta de que la horizontalidad del cambio es mentira, se para y se cae,
de repente, conoces el significado real de las palabras frustación y rabia, conoces lo que es sentir el miedo.
Y de repente, siempre de repente, estás en Europa, e intentas meterte en los zapatos que dejaste cuando te marchaste, y te están pequeños, de repente, no entiendes a la gente, de repente, te das cuenta de que te queman el culo y el remordimiento, de repente, millones de fantasmitas llaman a tu puerta y a ti te sigue costando abrirte en canal y gritar, de repente, recuerdas lo que es querer más allá de las razones y dudas incluso de tu vida, porque sólo ves en todo esto un torbellino de contrastes: olor a mango, pescado, amigos, discusiones, viajes, Salvador, casita, dientes falsos, vecin@s, Pancho, las pulperías y merenderos, Nicaragua, playas virgenes, trabajo, FMLN, política y más política, resistencia, Guatemala, disco, música, el mayoreo, la caramba, Pez luna, Madrid, amigos, recuperar, caminar, árabe, Cuenca, danza afrobrasileña, crítica, música y más música, compartir, mamá y papá, Gerardo y Andrés, fiestas sorpresas, tocar fondo, desaparecer…y reaparecer
Eso es el 2010, la oportunidad de retomar, de cambiar cada día, de darnos treguas, de disfrutar la oportunidad de que cada día sea un pequeño proyecto, enmarcado en esta gran aventura que tenemos el privilegio de vivir. Que en este nuevo año nos de la cabeza sólida conciencia para disfrutar sin reparos ni culpas, soñar sin cortafuegos, arriesgarnos a pensar, a sentir, a proclamar que somos diferentes y, y esto es muy importante, unos privilegiados. En el 2010 quiero ser coherente con mis ideas, pero no darlas por válidas, quiero ir más allá de mis ojos y seguir teniéndoos a mi vera.



Se me cae el estómago hacia la zona del bazo, tengo que extender el brazo para apoyarme y no caer al suelo en las condiciones impuras en que me encuentro. No entiendo el por qué de esta costumbre peor que animalesca, por qué no nos miramos a la cara y nos saludamos, acaso el culo se convierte en el código de barras del producto producido por los 15 minutos en la cinta de correr? Quieren las mujeres del gimnasio comprobar si el ejercicio es igual de productivo para ellas que para el resto? Se sienten acaso mejor si descubren delatores granos de celulitis en culo ajeno?
enaza? cuándo podremos vivir en esta sociedad ‘moderna’ sin pasarnos el día mirandonos las unas a las otras en perpetua evaluación, cuándo nos daremos cuenta de que la división es la estrategia que tienen los ‘ de arriba’ (esto lo decía mi profesora de literatura del instituto, que tenía tantas tetas que las tenía que colocar encima del escritorio y era una crack sin que nadie lo supiera) para mantenernos a todas atontadas y divididas.
El camino despierta en el inicio del tiempo parado,
Qué significa no saber dónde se está?