Lávame la lengua con jabón

Una mujer y su culo Noviembre 2, 2009

Archivado en: Criticas, Pensamientos — kirikierekaka @ 12:59 pm
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En los últimos días, con asombro y disimulo, he notado con sonrojo cuando estoy en el vestuario del gimnasio, que toda mujer que entra fija su mirada en mi culo.culo

Ante tan incómoda situación, analicé mi retaguardia frente al espejo…pelos los justos y una forma y consistencia de lo más normal, sin estrías ni celulitis gracias a dios, pero con sus redondeces más o menos asimétricas como mandan esas galletas que me como de más.

Hoy al salir de la ducha, tapo cuidadosamente ambas mis nalgas y salgo corriendo  del baño andando lateralmente con las posaderas lo más pegadas a la pared. Rauda como el viento, en un banco me siento. Oteo el horizonte, ninguna mirada amenazante, aso las bragas con fuerza, me levanto y suelto la toalla energícamente. Mierda! entra una señora! No tengo tiempo ni de cubrirme una teta, que veo que ladea su jeta, contraigo el rostro para distraerla, pero no hay remedio, sus ojos dirigen hacia mi estimada parte trasera una mirada que me atreveré a definir como postrera.

Calumnias están a punto de salir de mi boca,cuando veo algo que todo mi ser alborota. En la otra punta de la sala, hay hordas de mujeres hambrientas de batalla, se miran el culo las unas a las otras, disimulando, como si no pasara nada. Hacen que se arreglan y maquillan, pero todas por el rabillo del ojo se espían…y de pronto a mi mente viene una realidad cuanto menos frustrante….no es por admiración o curiosidad que se miran la fisionomía, es por COMPARACIÓN…espejito espejito, será mi culo el más terso y bonito?

mujerSe me cae el estómago hacia la zona del bazo, tengo que extender el brazo para apoyarme y no caer al suelo en las condiciones impuras en que me encuentro. No entiendo el por qué de esta costumbre peor que animalesca, por qué no nos miramos a la cara y nos saludamos, acaso el culo se convierte en el código de barras del producto producido por los 15 minutos en la cinta de correr? Quieren las mujeres del gimnasio comprobar si el ejercicio es igual de productivo para ellas que para el resto? Se sienten acaso mejor si descubren delatores granos de celulitis en culo ajeno?

Me pregunto yo….Cuándo aprenderemos? cuándo dejaremos de percibir a las otras mujeres como una ammierdaenaza? cuándo podremos vivir en esta sociedad ‘moderna’ sin pasarnos el día mirandonos las unas a las otras en perpetua evaluación, cuándo nos daremos cuenta de que la división es la estrategia que tienen los ‘ de arriba’ (esto lo decía mi profesora de literatura del instituto, que tenía tantas tetas que las tenía que colocar encima del escritorio y era una crack sin que nadie lo supiera) para mantenernos a todas atontadas y divididas.

Por qué las revistas para mujeres siguen basándose en las secciones de ‘familia’, ‘decoración’, ‘moda’, ‘belleza’ y ‘cocina’? Es eso lo que de verdad nos interesa? O es eso lo que nos tiene que interesar? De verdad queremos cumplir los cánones imposibles de belleza y perfección que nos imponen? De verdad esa es la mujer que queremos ser? Estoy harta de tópicos, de que me acabe gustando el gris porque lo dice Zara y de las chicas Cosmopolitan que se dedican a decir ‘jo tia, odio a todos los tíos’

Soy menos mujer por negarme a asumir ese papel? Soy menos mujer por gozar de mis incoherencias?

Ala, por hoy ya me he desahogado

 

Hasta pronto Honduras! Septiembre 20, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 10:17 pm

Los suelos de los aeropuertos son de moqueta para no reflejar los abrazos de quienes se despiden con lágrimas en los ojos,

resuenan mis pasos por la moqueta, no asoman mocos de mi orificio nasal, parezco una mujer regalo con tanto bulto, pero camino hacia delante, siempre hacia delante (actitud un tanto estúpida una vez pasada mi puerta de embarque y que, por filosófica que me pongo, me paso la puerta y me toca volver a caminar con el mástil de la guitarra golpeándome la nuca regularmente a cada paso en la otra dirección). CAmbian los momentos, así como si pasaran los días en vano.

Un abrazo, un último abrazo antes de entrar hacia esa puerta donde a uno le hacen quitarse prácticamente hasta el alma. El secreto de los últimos abrazos es ser siempre consciente de que no son los últimos. Los últimos abrazos no ultiman sentimientos, los hacen únicos.

Digo un hasta pronto que internamente quiero creer y miro hacia fuera por la ventanilla del avión, un hasta pronto a la ciudad que tanto he amado y odiado en un solo día, este país que tanto me ha regalado sin haberselo yo pedido.

Pronto hasta yo misma no siento, mi alma me anestesió la conciencia para evitarme esta transición hacia lo desconocido. Mejor sigo paseando por el aeropuerto de San José, pensándote, pensándome, pensando sin conseguir pensar en nada.

Hasta pronto Honduras

 

Guatemala.1. Antiguamente teníamos el ombligo en la frente Septiembre 2, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 3:29 pm

Antiguamente, de empedradas calles se conformaba el final de los caminos,

y tras un mal juego de palabras se esconde una ciudad que enigma, que hace cuestionarse lo intrínseco de las rutas que marcamos,DSCF2283

Antigua se convierte en una parada obligatoria para todo viajero en Guatemala. La Antigua Guatemala se alza en contraste a la que debe ser ‘la nueva’ Guatemala, y como si de una broma macabra se tratase.

Por la Antigua guatemala se puede caminar tranquilamente de noche, en Antigua la pobreza no es fea, forma parte del encanto que se vende al turista vestida con coloridos vestidos indígenas.

Antigua, e interpréteseme bien por favor, es la ciudad de las fachadas, demasiado bonita para ser real. En Antigua la palabra pasear cobra sentido y a veces uno tiene la sensación de estar en un resort. El resort de la antigua Guatemala, un recinto cerrado preparado para el turista, plagado de actividades culturales y cursos de español adaptados a todo tipo de extranjero cuyos billetes extranjeros también aqui parecen cundir más.

Me gusta Antigua, me gusta mucho, me pican de placer los guijarros en las plantas de los pies, me rascan de gusto sus flores coloridas en los balcones, ese aire andaluz, esa paz, ese fresquito que se cuela por debajo de la camiseta, los colores de sus paredes.

Me gusta pasear, me gusta no resignarme a que antiguamente teníamos el ombligo en la frente, pero con tanta danza, se nos ha bajado a la panza.

 

Guatemala.0. Preparativamente preparando Agosto 15, 2009

Archivado en: Pensamientos, viajes — kirikierekaka @ 2:14 am
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IMG_1051 El camino despierta en el inicio del tiempo parado,

y es ahora, parada en todos los sentidos de la palabra,

cuando me viene natural moverme, salir

descargar la mochila en cada parada,

se inicia una nueva etapa que tiene el punto en el regreso a ningún

lado.

Y así seguir despertándome cada mañana esperando aprender algo

Mañana, rumbo a Guatemala. Primera parada, el aeropuerto para recoger a Sonia con quien compartiré la aventura!! Mochila y pilas cargadas. Ilusión y Guatemala en la mente. Voy a hacer un pequeño esfuerzo y voy a convertir este portal en unos ojos viajeros… y si me paso de cruda, sigan lavándome la lengua con jabón.

 

Memorias con el culo frío Agosto 10, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 1:08 am

Desde que vivo en Honduras he aprendido a dejarme guiar por los olores y los sonidos, sorprendiéndome de hasta qué punto me hacen revivir momentos pasados sin ninguna importancia pero que dejaron su impronta en mi libro de las emociones. De vez en cuando cierro los ojos y huelo, tomo de cada segundo los nuevos componentes, y me dejo querer por los viejos, dejo que me transporten a cualquier otro lugar pasado y me dejo mecer por los pequeños toquecitos de una fácil realidad.

Hoy estaba en la terraza, disfrutando de un momento sin electricidad, y un fresquito me ha subido de las piernas a la nuca, dejándome el culo frío.

y recuerdo

Mayo del 93, tengo un nuevo hermano, de día empieza a hacer calor y por eso me dejan ya ponerme calcetines de lana para ir al colegio. A partir de las 6 empieza a refrescar y por debajo de la falda del uniforme se cuela el aire fresquito y me deja frío el culo. Siempre he tenido tendencia a enseñar las bragas. Está anocheciendo. Con Bárbara corremos por el jardín de la urbanizacion, hace tiempo que enterré a unos gnomos de plastico en la arena, mi objetivo es que dentro de cientos de años alguna niña los encuentre, es mi legado para la historia. Hoy los he desenterrado, no está la vida como para andar enterrando gnomos, además, ahora tengo un nuevo hermano.Tengo el lazo caído. Llevo tiempo intentando ponerme mala para no tener que ir al colegio, Miriam grita demasiado, me mojé la camiseta interior antes de ir a dormir para ponerme mala, pero mi madre me descubrió y fue a hablar con Miriam. Como me porto bien siempre me ponen sentada al lado de los revoltosos, y no me hacen ni caso.

Con el viejo abrigo con los bolsillos llenos de tesoros  corro, noto frío en la nariz y el culo. Me han dejado bajar a jugar con el uniforme, eso es porque es un día especial. Baja mi tía al jardín, tengo un nuevo hermano.

Tengo el culo frío, pero estoy en mi balcón en Tegucigalpa, miro los niños que juegan y me sorprende pensar que ya no llevo uniforme y que está ya cercana mi vuelta a España. Y sigo teniendo el culo frío.

 

…de ácidos y amargos Julio 10, 2009

Archivado en: Pensamientos — kirikierekaka @ 1:08 am
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3442595_1567084fba_mQué significa no saber dónde se está?

cómo se cubren los momentos en que la seguridad es sólo la sombra de nuestros sueños?

qué se puede hacer para taparse las lágrimas de la garganta?

qué se puede hacer para romperse los dolores a mordiscos?

qué se puede esperar de los exilios voluntarios y los fantasmas de lo propio? qué se tiene derecho a temer en lo conocido?

qué se tiene que hacer para ver las luces de la noche sin tener que abrir los ojos?

nunca supe distinguir la diferencia entre el sabor ácido y amargo, pero ahora se me agrían las cejas y los momentos, ahora no sé donde quiero estar, ahora no sé, ahora no sé qué es hacer bien las cosas.

Nunca quise dejarme embriagar por el dulce, y necesito la sal para subirme la presión pero por mis venas yo ya no sé qué corre.

Amargo es el sabor del ácido de los puntos de inflexión, y por ello ácidas me resultan las decisiones que no se toman o aquellas que se temen.

Porque si amargas son las aventuras, cuelgo el sombrero y me duermo, dejo de poner excusas en mi tensión y me siento ajena a mi misma, bien lejos.

Bien lejos

 

Si no puedo opinar, sólo me queda abrirme en canal Julio 1, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 4:19 am

No puedo opinar, mi opinión me la tengo que guardar para hablarla con la almohada, gritarla a las paredes o rascármela en el pecho.

Pero si puedo abrirme en canal y gritar, gritar porque me duele. Porque desde hace dos días el unico sentimiento que no he experimentado ha sido la alegría. Porque cierro los ojos y no descanso.

No entiendo, no me cabe en la cabeza, no me resigno y lo peor, no me siento legitimada a sufrir porque al fin y al cabo soy extranjera. Me paso legalidades por el agujero de la defecacion, lo que viene siendo el culo, me paso todas las convenciones y convencionalidades por el cerumen de las orejas, me paso las excusas de unos y otros por lugares innombrables. Porque si, duele. Hablan de marcharse y me averguenzo de mi misma. ME averguenzo si pienso en que quiero salir de aqui, me siento una traidora que abandona aquello a lo que ha dedicado un misero año y medio, que no es nada.

Y se me abre el alma si me sorprendo pensando en qué meter en una mochila, qué es lo que voy a necesitar fuera de aquí. Se me abre el alma pensando que nada de lo que voy a necesitar fuera de aquí me va a caber en una mochila. Me sorprendo a mi misma sintiendo que mi vida es esta, que Honduras forma parte de mi mucho más de lo que sospechaba. Que me duele lo que pasa, y me duele porque lo siento como algo mío, y me duele porque siento que no estoy legitimada, que soy solo una europea que juega a ser solidaria y que sale por patas en cuanto pasa algo. Siento que no quiero irme. Recuerdo todos los momentos en que he renegado, me asqueo a mi misma por haber mirado por encima del hombro y me desolo. Me lamo sola las heridas y me frustro por no poder compartir estos momentos con la persona que quiero.

Lucho contra las palabras ‘experiencia’, ‘historia’. Y busco la soledad en los resquicios de mi memoria para poder estar tranquila, porque ni siquiera soy una victima y me siento una patética ‘voyeur’ que incluso juega a ser reportera. Lucho por no sentirme parte de una historia que no me pertenece pero que me ha deglutido como si de un trozo de pollo se tratase. Lucho porque esta historia sea mía dentro de los límites que me son permitidos.

 

Frustración de un agujero Junio 9, 2009

Archivado en: Pensamientos — kirikierekaka @ 12:54 am
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A menudo me siento frustrada.

Yo, la niña del 85, la que nació en paridad, la que fue educada igual que sus hermanos y compañeros, la que es mujer por convicción y orgullo, la que nunca se planteó valer menos que un hombre.

Como mujer de mi siglo voy a capacitaciones sobre masculinidad, trabajo en el enfoque de género de mis proyectos y procuro usar un lenguaje correcto.

Y a menudo me siento frustrada.

TAnta capacitación y tanta mierda para luego cada vez que salgo a la calle en esta ciudad infernal tener que estar sintiendome como una prostituta. Tanto enfoque de género para que las mujeres hondureñas tengan que estar soportando violaciones sistemáticas de sus derechos sexuales y reproductivos (echémonos las manos a la cabeza si encima nos enteramos de que quien impulsa estas violaciones son otras mujeres; como la prohibición de las PAE por una diputada del Congreso Nacional).

Hoy iba caminando por la calle, volviendo a casa tranquilamente a las 17:30 (apretando el paso que a esas horas ya no conviene andar tan tranquilamente), llevaba una falda al tobillo y una camiseta negra totalmente aséptica -para colmo encima desde que vivo en Honduras casi prefiero ponerme un saco de papas en vez de vestirme con algo que insinue que pertenezco al sexo femenino-, y un coche se me ha parado al lado y un hombre ha asomado su cabeza por la ventana y me ha dicho ‘Colocha (refiriendose a los rizuelos a lo Bisbal que ahora pueblan mi azotea), cuánto?’

Se me ha agarrotado la garganta y apretando el paso he apretado también mis múltiples agujeros… y me he frustrado. De nuevo, como todos los días, he sentido que por el hecho de ser mujer formo parte de las que ejercen la profesion más antigua del mundo. He sentido que por ser mujer he de tener miedo y dejarme dominar. Me han subido las lágrimas a la mucosa y al siguiente hombre que se ha atrevido a silbarme mirando mi trasero le he gritado que me daban asco él y todos los hombres hondureños (con salvedades, por supuesto).

Y sigo frustrada, dolida, rabiosa…

y hoy declaro que:

1. No me voy a volver a callar cada vez que oiga alguna obscenidad referida a una mujer por la calle.

2. No quiero volver a tener miedo cada vez que me cruzo con un hombre por la calle.

3. No quiero volver a sentirme sucia porque un hombre me mira y me dice algo.

4. No quiero volver a sentirme un agujero. No quiero sentir que ese es el único interés que puedo tener para ningún hombre. Mis agujeros no piensan, yo sí.

5. Quiero que los hombres, en particular los hondureños, sepan que NO ME HALAGA que me miren el culo o me digan ‘linda’. Soy mucho más que un culo o que una cara.

Quiero gritar, quiero compartir esta frustración que siento con todas las mujeres que lo soportan a diario y que también tienen miedo a gritar. Porque ninguna mujer tiene que soportar que la llamen puta y agachar la cabeza por miedo a que el macho saque su fuerza brutal contra ella. Porque estoy muy cansada y quiero caminar tranquila.

Y tras mi verborreica exposición, que ha sido más un desahogo porque estoy sola en casa, paso a cerrar los ojos y bailar.

 

Con la comida no se nieva Mayo 21, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 11:33 pm

Hoy me he acordado del momento de mi vida en que decidí dejar de comerme las cosas que el hombre no acostumbra a comer. Fue allá por el año 92, aún con mi uniforme de cuadros y sin haberme convertido en una rechoncha preadolescente, durante un frío invierno en Madrid, cayó una de esas nevadas que se recuerdan…hasta dos días después. Yo, emocionada, miraba por la ventana de la clase, pegando las napias a los cristales y respirando fuerte para dejar el vaho y sentirme nostálgica. En ese momento tuve una brillante idea, la idea más brillante del día. Se me erizaron los pelillos de las cejas y corrí a buscar una compinche. Como siempre, mi compinche fue Bárbara, que era la única que era suficientemente peor que yo para hacerme caso. Ese día….comeríamos nieve. Mientras la cola que obediente se dirigía al comedor serpenteaba por los pasillos de moqueta plástica gris. Nos ubicamos cual zorrillas harapientas tras los que llevaban la cesta de las servilletas, que siempre eran los que cerraban el cortejo. Al agacharme plegando las rodillas los bordillos del babi se acercaban peligrosamente al embarrado pavimento del pasillo principal. El sabor de la aventura era parecido al de las piedras, rugosito y frío. ‘Ya’ susurró Bárbara y sigilosamente nos escapamos de la fila. Corrimos agachadas un tramo del pasillo y luego muy erguidas y a paso rápido el resto del camino hasta el recreo… nadie nos vió.

De cuclillas en la nieve, tomé un pedazo en la mano, bien llenito de tierra, con alguna hierbecita. Más sabroso. Un de un mordisco me comí un gran gran trozo. ‘Estás loca?’ -me dijo Bárbara que no se había atrevido a secundar mi hazaña. Feliz, henchida de orgullo y triunfo, mirándola a los ojos le dí otro gran mordisco al trozo de nieve, y otro, hasta comerme hasta la última hormiga congelada. Mucha proteína. En el momento en que me rechupaba el ultimo dedo, una voz estridente sonó en el patio ‘Irène, Bajbaja…mais qu’est-ce que vous faites? Allez, allez vite manger’. Corriendo nos juntamos con los demás compañeros que seguian en fila, con la bandeja metálica en la mano, esperando la nutritiva comida de nuestro amado catering (el de los palos de pescado resecos y el puré de verduras de extraña textura).

Al día siguiente, amanecí con diarrea

 

Manual de supervivencia a las envestidas de almas desequilibradas Abril 22, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 4:50 pm

De todo se aprende en la vida, escalón a escalón, cada pequeño paso es un gran tropezón que raspa las rodillas pero deja callo en el corazón….qué bonito por dios,  qué inspirada me encuentro este viernes por la mañana.

De un tiempo a esta parte vengo experimentando un fenómeno cotidiano que está marcando mi carácter, forma de ver la vida y hasta, fíjense ustedes, mi autoestima. El convivir con una persona de escaso equilibrio emocional está haciendo de mí una maga en las artes de la risa interior y el barrido mental como método de autoprotección supina.

nano_desesperacion

Varias técnicas he aprendido de mi relación con ese tipo de personas y quiero hoy, en un arranque de amabilidad y generosidad propia de mi género y persona, compartírlas con ustedes:

1. Será muy util que aprendan a saludar a las puertas. Estos objetos maderables son extremadamente agradecidos a las expresiones de congratulación social. Establecer a tiempo el diálogo con una puerta le ahorrará el sentir el vacío como respuesta cuando entra en una habitación ocupada por una de las personas del tipo anteriormente citado y dice un alegre y socialmente aceptable ‘buenos días’.

2. Puede darse que la persona en cuestión no le hable, no le salude y prácticamente le haga sentir como si usted fuera invisible, pero sin embargo dedique sus horas a tararear de forma compulsiva melodias ininteligibles … alégrese, es buena señal … no es muda. Si el soniquete llega a ser molesto contrarrestelo con alguna pieza de su música preferida, ya sea tarareada (aunque este gesto puede ser interpretado como una señal de hostilidad, no olvidemos que se trata de individuos extremadamente sensibles), en la radio (opción más efectiva) o mental.

3. La sensibilidad de este tipo de personas es bastante particular, tirando más para lo psicológico que para lo físico. Por ello, no es de extrañar que se golpeen con las puertas, que no presten atención al tirar el teléfono al suelo, que hagan temblar el edificio cada vez que se sientan o que sean el terror de los taxistas por casi arrancar de cuajo las puertas de tan ajados vehiculos. No se preocupen, a todo se acostumbra uno.rabieta

4. Bien sabido por los buenos cristianos que por las napias sale el demonio, de buen ciudadano es casi por tanto desear lo mejor a los pobres estornudadores. Se puede decir ’salud’ o ‘jesús’ dependiendo de la educación religiosa de cada uno, pero si se trata de lidiar con una persona ‘complicada’ y que encima estornuda, lo más probable es acabar fingiendo que el ‘jesús’ fue una acalorada expresión de sudores pre-menstruales.   En días de inusual enardecimiento incluso alzo los brazos al cielo y grito ‘SALUD, SALUD’ como señal de homenaje a la vida que tan complicada les resulta a este tipo de personas. No pasará nunca nada, ni se inmutarán.

5. Puede darse que estas personas sean almas inquietas, muchas veces atrapadas en cuerpos que no les corresponde; sonidos guturales, toses y voces extrañas,  gallos que suenan a pucheritos pre-llanto, respiraciones titubeantes, frotamientos compulsivos de la cara y los ojos mientras se comunican con usted son perfectamente normales.  Respételas, aunque nunca llegue a entenderlas … y si no puede, aprenda a responder a los sonidos guturales mentalmente, verá que divertido.

6.Las fórmulas habituales de cortesía pueden perder totalmente su valor a la hora de lidiar con una persona de tan corta disposición social. Preguntas del tipo ‘Qué tal? Saliste anoche?’ son susceptibles de ser respondidas con un  ‘Por qué?’. Fórmulas básicas como un ‘Gracias’, serán en la mayoría de los casos respondidas con un agrio ‘por qué? yo no he sido’ que le deja a uno el estómago temblando. No se lo tomen como algo personal, veanlo como una posible diferencia cultural o una cuestión médica.

1208875543_extras_ladillos_1_017. Por último, la parte más complicada por ser la que más puede llegar a minar sus nervios es el tema de la extrema sensibilidad psicológica que puede hacer que cualquier frase sea interpretada como una afilada lanza directa al alma o incluso a un ojo. Cada frase, cada palabra, ha de ser medida al milímetro. Las formas como ’si te parece bien’, ’si tú quieres’ son básicas, siendo preferible un ’si bajo tu amplio poder de discernimiento te aconsejara la razón que tu voluntad debiera ser la de pensar de una forma similar a como a ti te parece bien TAL VEZ y sólo TAL VEZ podrías hacerme caso’ (mentalmente añadiría usted gustoso un ‘cacho de capullo’, pero les ruego controlen en extremo sus vísceras).

Espero con mi mejor voluntad que todos estos pequeños truquitos y recomendaciones les hagan la vida al lado de uno de estos personajes un poco más facil. Sino, por lo menos siéntanse acompañados en la lucha diaria.