Lávame la lengua con jabón

Si no puedo opinar, sólo me queda abrirme en canal Julio 1, 2009

Archivado en: Uncategorized — kirikierekaka @ 4:19 am

No puedo opinar, mi opinión me la tengo que guardar para hablarla con la almohada, gritarla a las paredes o rascármela en el pecho.

Pero si puedo abrirme en canal y gritar, gritar porque me duele. Porque desde hace dos días el unico sentimiento que no he experimentado ha sido la alegría. Porque cierro los ojos y no descanso.

No entiendo, no me cabe en la cabeza, no me resigno y lo peor, no me siento legitimada a sufrir porque al fin y al cabo soy extranjera. Me paso legalidades por el agujero de la defecacion, lo que viene siendo el culo, me paso todas las convenciones y convencionalidades por el cerumen de las orejas, me paso las excusas de unos y otros por lugares innombrables. Porque si, duele. Hablan de marcharse y me averguenzo de mi misma. ME averguenzo si pienso en que quiero salir de aqui, me siento una traidora que abandona aquello a lo que ha dedicado un misero año y medio, que no es nada.

Y se me abre el alma si me sorprendo pensando en qué meter en una mochila, qué es lo que voy a necesitar fuera de aquí. Se me abre el alma pensando que nada de lo que voy a necesitar fuera de aquí me va a caber en una mochila. Me sorprendo a mi misma sintiendo que mi vida es esta, que Honduras forma parte de mi mucho más de lo que sospechaba. Que me duele lo que pasa, y me duele porque lo siento como algo mío, y me duele porque siento que no estoy legitimada, que soy solo una europea que juega a ser solidaria y que sale por patas en cuanto pasa algo. Siento que no quiero irme. Recuerdo todos los momentos en que he renegado, me asqueo a mi misma por haber mirado por encima del hombro y me desolo. Me lamo sola las heridas y me frustro por no poder compartir estos momentos con la persona que quiero.

Lucho contra las palabras ‘experiencia’, ‘historia’. Y busco la soledad en los resquicios de mi memoria para poder estar tranquila, porque ni siquiera soy una victima y me siento una patética ‘voyeur’ que incluso juega a ser reportera. Lucho por no sentirme parte de una historia que no me pertenece pero que me ha deglutido como si de un trozo de pollo se tratase. Lucho porque esta historia sea mía dentro de los límites que me son permitidos.

 

One Response to “Si no puedo opinar, sólo me queda abrirme en canal”

  1. mami lacra Says:

    Para ti, de Gioconda Belli, aunque ya han pasado unos dias desde que escribistes esto, un beso niña y cuidate

    Claro que no somos una pompa fúnebre,
    a pesar de todas las lágrimas tragadas
    estamos con la alegría de construir lo nuevo
    y gozamos del día, de la noche
    y hasta del cansancio
    y recogemos risa en el viento alto.

    Usamos el derecho a la alegría,
    a encontrar el amor
    en la tierra lejana
    y sentirnos dichosos
    por haber hallado compañero
    y compartir el pan, el dolor y la cama.

    Aunque nacimos para ser felices
    nos vemos rodeado de tristeza y vainas,
    de muertes y escondites forzados.

    Huyendo como prófugos
    vemos como nos nacen arrugas en la frente
    y nos volvemos serios,
    pero siempre por siempre
    nos persigue la risa
    amarrada también a los talones
    y sabemos tirarnos una buena carcajada
    y ser felices en la noche más honda y más cerrada

    porque estamos construidos de una gran esperanza,
    de un gran optimismo que nos lleva alcanzados
    y andamos la victoria colgándonos del cuello,
    sonando su cencerro cada vez más sonoro
    y sabemos que nada puede pasar que nos detenga
    porque somos semillas
    y habitación de una sonrisa íntima
    que explotará
    ya pronto
    en las caras
    de todos.


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