Hoy me rebelo contra las identidades, las mías en primer lugar
Me rebelo contra mi sentirme mujer,
Me rebelo contra mi ser mujer, si mi matriz es sinónimo de debilidad, de sometimiento, de tendencia a la locura, si mi objetivo es ser deseable y mi pecado, serlo.
Me rebelo contra mi hispanidad, contra mi sentirme mediterránea, me rebelo contra las identidades eventuales y expansivas.
Me rebelo contra la naturaleza y la cultura, me rebelo contra el contracorriente institucionalizado y la hipocresía masiva.
Me rebelo contra mi hispanidad, contra mi sentirme mediterránea, me rebelo contra las identidades eventuales y expansivas.
Me rebelo contra la naturaleza y la cultura, me rebelo contra el contracorriente institucionalizado y la hipocresía masiva.
Me rebelo porque soy consciente de que me han mentido, de que soy una mayoría privilegiada y a la vez una minoría puteada, minoría de soñadores? Tal vez no, tal vez solo una minoría femenina, sórdida y deslenguada que no acaba de convencerse de que aquí no pasa nada.
Irene! Acabo de descubrir tu blog via el facebook que estás a punto de abandonar una temporada, y lo estoy leyendo estupefacto: me gusta mucho! Que fuerza tienen tus textos!