Algunos me llamarán loca, otros, irresponsable,
Mientras tanto, canto y hago uso de mi jornada de reflexión para escribir un rato en mi lengua madre que para eso tengo el cerebro calentico.
Algunos me dirán que llevo demasiado tiempo fuera de España, otros me dirán que ya no me entero de lo que pasa en mi país…
Y yo entonces contestare de forma estudiadamente prepotente que son ellos los que no se enteran de lo que pasa fuera…y así nos va
Sigamos mirándonos el ombligo y la bascula, regocijándonos en la ilusión de nuestro desarrollo, temiendo a los chinos por querer hacer lo mismo que nosotros, mandando ‘operaciones kilo’ a los pobrecitos de África mientras nos lamentamos de que una ‘crisis’ a la que nadie ha visto pero de la que todos hablan nos ha robado las comodidades creadas a partir de necesidades inventadas mientras nos paseamos por Callao viendo luces de Navidad y sin saber que pedir a los Reyes Magos…
Que tengan un buen sábado de reflexión…

99% por ciento de acuerdo contigo, como casi siempre.
Por desgracia hay gente, y creo que no poca, que en nuestra patria lo está pasando mal, muy mal. Mi madre me cuenta que las Cáritas parroquiales ahora se llenan de gente que antes más o menos malvivía pues, como siempre, se han quedado en la calle los que ya de por sí no andaban bien.
Pero efectivamente, cada vez que regreso a España también me pregunto que dónde está la crisis si los bares están llenos y en los restaurantes hay que seguir reservando para poder cenar. Por supuesto que la gente tiene derecho a seguir disfrutando como mejor considere, pero creo que lo que era absolutamente necesario (que no es otra cosa que un cambio de mentalidad y tomar conciencia de que teníamos un tren de vida que no se correspondía con nuestra productividad ni (in)competencia en los mercados) no se ha dado.
El otro día me contaba el corresponsal de El Mundo en México que la caravana lidera por el poeta Javier Sicilia, cuyo hijo fue asesinado hace unos meses junto con otros chicos, recorre este país en busca de paz acompañada de decenas de jóvenes españoles que, ante la precaria situación laboral que hay en España, se han venido a conocer Latinoamérica y se han buscado una causa noble para hacerlo mientras cobran el paro. Viajar y defender aquello en lo que uno cree está estupendo pero, ¿a costa del dnero de los contribuyentes? A mí me suena que cuando estudié derecho laboral uno de los requisitos para recibir un subsidio era estar “activamente buscando empleo”…
Mi reflexión acaba aquí, pues como bien dice el dicho, “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, y yo no he sido lo suficientemente precabida (o me ha faltado interés) para pedir mi voto por correo…