Y en un momento, cuando menos te lo esperes, dejará de tronar
en un segundo los segundos se desvanecen y no sirven de nada las luces encendidas.
En un momento, sin que te esperes lo inesperado, parará de llover sinsentidos,
y serán absurdas gaviotas las que te despierten, sin miramientos, sin una nube
y cerrarás los ojos de nuevo para poder volver a abrirlos
y en un momento, cuando menos te lo esperes, todo habrá pasado
Porque los momentos críticos son sólo necesarias críticas a la felicidad